jueves, 11 de noviembre de 2010

Proyecto Alfonso X, El Sabio.



martes, 9 de noviembre de 2010

Terminó la espera.

Por fin pasó, después de casi un año esperando. Pasó la dichosa operación que nos tenía a todos paralizados. El resultado, aunque sea prontísimo, es muy positivo; casi milagroso. Oye, es que fue un: "Lázaro, levántate y anda", y así sigue: andando, como si nunca hubiera habido nada en esa columna vertebral. Sabíamos que la operación no entraña ningún riesgo, más allá de lo que supone que te anestesien completamente para una intervención de 4 horas y una reanimación de más de 5 horas; pero no contábamos con que la recuperación fuera a ser tan rápida. Son los milagros de la medicina. Pondría aquí todo lo que había en esa espalda y todo lo que hubieron de reparar, pero da igual, porque son términos demasiado específicos (espondiolistesis, estenosis, listesis con raquiestenosis, ...) para mis abuelos, dadas sus circunstancias, sólo era una hernia de disco...
La razón de esta entrada, no es otra que la de reflejar que he superado uno de mis múltiples miedos. Desde siempre he temido los hospitales como nadie sabe. No voy a visitar nunca a nadie, a menos que sea un recién nacido (por cierto, este año he visto a Sergio, el primer bisnieto de mi abue). El caso es que, desgraciadamente, todos mis familiares que han entrado en un hospital... No quiero plasmar aquí los recuerdos que tengo, que son más bien vivificaciones que me acompañan muchas noches...
Cuando en primavera tuvieron que hacer una septoplastia a mi hermano y decidimos que me quedara yo con él a pasar la noche en el hospital sudé lo que no está escrito pero lo superé. La verdad es que fue una cosa muy rápida y nada aparatosa; aunque había algún que otro tubo. De cualquier manera, para mí fue todo un logro y me consta que toda mi familia está realmente sorprendida, de hecho algunos todavía no se lo creen. Ahora las cosas eran distintas porque la operación era mucho más compleja. Los miedos volvieron y con ellos las noches sin dormir, pero he conseguido entrar y salir del hospital sin problema y me he atrevido incluso a recorrer sus pasillos. Será que me estoy haciendo mayor...

martes, 2 de noviembre de 2010

De puente a puente...

Así estoy pasando este otoño. Esta crisis me está procurando unas vacaciones muy largas; prefiero llamarlo así, otros me considerarían una NI-NI. El caso es que tengo ganas de volver a mi vida laboral porque me estoy descentrando bastante y no me gusta nada.
Nuevo cometido: volver a mi ser.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Y la abrieron.

Como yo esperaba, la inauguración de la casa de Marta y Pepelu sirvió para mucho más que para juntarnos un rato a tomar una copa. Por fin se develaron los secretos que permanecían ocultos, ya lo puedo decir: Diego y Aurora se casan el próximo año. Queda casi un año entero porque la fecha es el 17 de septiembre de 2011. Esta boda me hace una ilusión increíble, es casi como si se casara mi hermana... Ya estamos maquinando lo que tenemos que maquinar: despedida de soltera, regalito y demás. Es que ya era hora de que alguien se decidiera, que han pasado unos cuantos años desde la última... Como queda mucho tiempo y de momento no hay nada más que contar, ya iré avanzando noticias. El otro secreto, todavía no es nada, sólo es un conato, una intención. Esa intención no es otra que la que tiene mi hermana de tener un bebé. Si todo marcha como tiene que ir, más pronto que tarde seré tía, pero tía de verdad, de un sobrino propio. La idea me encanta, ya era hora también, de que se decidieran a dar algún paso adelante, que por la tozudez, pereza o yo qué sé qué de mi "esto" (llámelo así) estaban estancados en la nada.
El caso es que la noche no fue nada mala, apenas faltaron cuatro contados. Nos reímos un montón, bailamos y bailamos sin fin, y sobre todo cantamos como descosidos. Ahí van las pruebas gráficas:


Y por supuesto bailamos varias veces esta canción, ¡qué grande!:

viernes, 24 de septiembre de 2010

Que alguien abra la boca.

La promesas que se hacen han de cumplirse. Cuando un amigo te dice: "no se lo cuentes a nadie", no quedan más narices que acatar. Cuando una conversación comienza así, lo mejor es decir: "calla que no quiero saber nada". Pero como nunca hacemos eso y escuchamos, luego toca morderse la lengua constantemente.
Bueno, como no lo voy a contar, sólo quiero decir que guardo 2 secretos, ni más ni menos. Cuesta callar, sobre todo porque son muy buenas noticias. ¡Por fin buenas noticias! Entiendo que quienes me han confiado esta información necesitan su tiempo para madurar las cosas...
El caso es que este mismo sábado nos reunimos con motivo de la inauguración de la casa de Pepelu y Marta, y me gustaría que alguien abriera la boca...

sábado, 11 de septiembre de 2010

Grande Fito.

Desde luego la anoche fue una buena noche. Mira que yo dudaba si ir o no ir al concierto de Fito. Ahora digo que mereció mucho la pena. Me encantó el rollo que tiene este tío encima del escenario. Sin duda alguna es de los mejores conciertos a los que he ido, salvando, claro, los de Joaqui... En dos horas y pico no paró ni un momento, sorprendió, maravilló y no se dejó ni una canción en el tintero. Desde aquí me declaro fan.
Así empezó el concierto:

viernes, 20 de agosto de 2010

Una de cal y otra de arena.

Pues nada, que ya han pasado las fiestas, ¡por fin! he de decir. La verdad es que este año también han pasado sin pena ni gloria. No creo que me acuerde de ellas, salvo por tres detalles. Aunque para ser justa, el último día de Santo Domingo no estuvo nada mal...
Voy a lo que iba, a desahogarme, dando como he dicho una de cal y otra de arena.
En primer lugar tengo que dar las gracias a mi familia por soportarme, cosa que no es nada fácil. A mi hermana y Aurora, que son las que siempre están ahí. A Manés y Juanjo por acudir cuando les llamo, siempre pidiendo favores, por cierto. Ahora no puedo olvidarme de aquellos que colaboran desinteresadamente en todo momento: Ana, Miguel, Sonia, Jose Luis y Beatriz. Creo que no podría hacer todo lo que hago si no fuera por ellos. Son un gran apoyo y unos trabajadores incansables. Espero poder agradecérselo algún día, tal y como merecen. Pero no sólo yo, sino todo el pueblo, tan cruel, tan injusto, tan... muchas veces. Doy las gracias también a todos los que han venido a darme las gracias a mí, a los que me han acogido y a los que han colaborado de una u otra manera.
Ahora paso al capítulo "gracias por nada". Para empezar, se las doy a los Quintos 2010 por no hacer lo que les corresponde y encima irse de rositas. No sería justa si metiera en este saco a Ana y Mireia y algún quinto más; pero en conjunto han sido de lo peor. Es que han conseguido agotarme, sacarme de quicio y hacer que aflore lo peor de mí. Para colmo, como siempre, toca morderse la lengua, hacer y tirar para adelante. Muchas gracias a los anormales que se llevaron las garrafas de gas-oil de la orquesta de Sta. Juana, a los moradores del convento por ayudar tanto, y los de siempre que sólo abren la boca para quejarse y criticar sin aportar nada de nada.