lunes, 29 de julio de 2013

El regreso de "La Esporádica".

"La Esporádica" ha regresado a escena en Caleruega y lo ha hecho con fuerza y con éxito, como no podía ser de otra forma.
Todo el trabajo realizado y el esfuerzo ha merecido la pena, más bien, ha merecido la alegría; porque siempre es una satisfacción trabajar con un equipo tan fantástico, tan serio, tan bien organizado; tanto es así que ni se nota el cansancio ni decae el ánimo. Las cosas bien hechas, salen bien.
Estoy convencida de que Maribel volverá a escena, no sé dónde, pero seguro que lo hará...

Como está todo perfectamente detallado en el post de Caleruega, aquí va:

Compañía "La Esporádica de Caleruega" (Julio 2013)

Un gran éxito de crítica y público en la representación de "Maribel y la extraña familia" (Miguel Mihura, 1959) a cargo de La Esporádica en el Granero Grande de Caleruega el pasado sábado. Han sido más de 7 meses de trabajo, de ensayos en horas diversas, cuadrando agendas entre todos y enorme esfuerzo y tesón por llevar a cabo el proyecto, pero el resultado ha merecido la pena. Un agradecimiento a José Ramón Vicario, como director, y a toda la compañía por traer a Caleruega este clásico de Mihura. Más de 400 personas nos reunimos en el Granero Grande de la antigua Cooperativa para disfrutar durante 3 horas (de 22h a 1 de la mañana) de esta comedia en 3 actos que todo el público siguió con respeto, silencio e interés.

Granero Grande transformado en teatro (Julio 2013)

El doble reto del proyecto era acondicionar el antiguo Granero Grande de la cooperativa para transformarlo en un teatro y la verdad es que el resultado no pudo ser más concluyente. Durante 3 horas, el público asistente pudo abstraerse del lugar en el que se encontraba para centrarse en la pura representación teatral. Y el resultado fue tan digno como los comentarios tan agradables que se pudieron escuchar a la salida del mismo.

Os paso algunos momentos de la obra (fotos gentileza de Sandra Martínez): 











Esta obra y su infraestructura, como siempre, no hubiera sido posible sin la colaboración desinteresada de amigos y familiares así como el apoyo de las instituciones que han aportado su material e instalaciones: Ayuntamiento de Caleruega y Cooperativa del Campo "La Burgalesa". No quisiera olvidarme de nadie, pero me gustaría reseñar el trabajo de Construcciones "Peña Bravo", Juan Carlos Peña, Miguel Angel (Pío) y Marcos en la construcción del escenario, César Fernández por su trabajo en el sonido y Ángel en la grabación de vídeo, Alejandro Delgado en su preparación de la iluminación, Diego Saiz por pintar las paredes del granero, Verónica y Laura por su ayuda con el maquillaje, Cristina y Gabriela Calvo por el diseño del cartel, Berta Martínez por sus dibujos e ilustraciones del decorado, Javi &Eva(Pineda) y Marta Martínez como taquilleras, Marcelo Crucis y Carlos Santirso por su ayuda en los trabajos y por supuesto a Lidia Arribas y Ana Munuera por todo su trabajo de producción y regiduría.
  
En fin, un trabajo conjunto de un gran equipo. La pena es que con todo el trabajo realizado sólo se haya representado una única vez, pero la idea de la compañía es poder repetirlo en algún otro pueblo en los meses siguientes.

miércoles, 12 de junio de 2013

Herida.

Herida, casi, de muerte; así es como estoy yo, así es como me siento.
Herida en mi yo más profundo, sin autoestima, con pensamientos negativos recurrentes; sola, hoy sí que me siento sola; hoy veo que no valgo nada, que no merezco nada ¿por qué si no iba a estar sola?
Mentiría  y perdería la perspectiva de la realidad si dijera que mi familia no está ahí; porque sí lo está; sin embargo, este carácter mío me impide abrir la boca y hablar y gritar... me permite únicamente llorar en silencio, llorar en mi soledad.
Qué triste es sentir que nadie te pregunta, que no importas, que no tienes un hombro en el que apoyarte, que no hay nadie que te tienda su mano; porque no te ven, porque no eres nada, porque pasas desapercibida... porque sólo recurren a ti cuando necesitan algo.
Estas sensaciones no me son extrañas, las recuerdo de momentos pasados, las  vivifico en el presente como si fuera entonces; pero no es entonces, porque hoy soy yo, sólo yo quien es cuestionada, menospreciada, infravalorada, humillada... simplemente por ser como soy.
Si yo sé que no soy la mejor en nada, sé que no soy una santa ni un ángel; que tengo lo mío (siempre lo he dicho, lo he reconocido y asumido) no tengo buen carácter, no soy la alegría de la huerta, no soy cariñosa ni cercana, no soy sociable ni agradable, ni risueña, ni muchísimas cosas más... Pero desde luego tampoco soy un demonio que va fastidiando la vida a los demás, no soy una mala persona que le hace la vida imposible a nadie; al menos, así lo creo y lo considero; aunque ya ni sé, tal vez también esté equivocada. No es mi costumbre mentir ni engañar, ni utilizar a nadie, ni aprovecharme ni ser desagradecida; no lo es. Precisamente por esto mismo, creo que no me merezco ser tratada de esta manera.
Me siento herida de muerte, herida en mi honor y la culpa es sólo mía por dejar que me afecten ciertas cosas, por no hablar, por débil, por tonta. Aunque a decir verdad, la culpa no es solamente mía, pero de eso, prefiero no hablar.
Algún día saldrá el sol para mí, o no.

jueves, 6 de junio de 2013

"LLORAR" de Oliverio Girondo.

Llorar a lágrima viva
 
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Ocurre que...

Ocurre que hay días de esos en los que no puedes más.
Días en los que el vaso se va llenando gota a gota pero que no termina de desbordar ¿cuándo ocurrirá eso?
Ocurre que eres culpable de no parar esto, de no poner el problema en manos de quien pueda solucionarlo.
Culpable de estar atrapada en un laberinto y no buscar la salida. Ocurre que hay días en los que pierdes la perspectiva y te dejas atrapar en una tela de araña enmarañada, en la que la araña, para colmo está ciega.
Hay días en los que te lamentas de ser como eres, en los que sientes que has perdido las riendas de tu vida; por varias cosas: por discreción, por educación y por querer ayudar a quien no se quiere dejar ayudar.
Hoy dudo de que la vida sea para los valientes, es mejor ser cobarde y buscar refugio en cualquier cabaña.
Ocurre que de pronto sientes que tu palabra, tu honor, tu honradez y tu credibilidad está continuamente cuestionada, puesta en duda, despreciada; cuando ocurre esto, entonces ya no tienes nada. Sin embargo, la culpa es mía; la culpa es mía porque dejo que me afecte la opinión de alguien que no tiene ni criterio ni objetividad ni equilibrio mental en absoluto.
¿Cuándo, cómo va a terminar este episodio?

martes, 4 de junio de 2013

Simple facts (O de un alma herida)

Fui a buscar mi alma
estaba metida en una oscura madriguera
lamiendo sus heridas
como cualquier alimaña.
Quise llevarla a urgencias
pero me gruñó al acercarme
y me enseñó los dientes con ferocidad.
Le dije palabras tranquilas
que no consiguieron nada.
Ya no se fiaba de mí.

Sigo siendo aquella niña
que pensaba que debajo de su cama
los terroristas colocaron una bomba,
o la que creía que un Tirannosaurio Rex
aparecería en su terraza
para comerse a la familia entera.

Jugué a ser adulta como todos
y perdí la partida.
Si tuviera que definirme diría
que soy los cuatrocientos golpes
que me han deshecho irreversible.

Soy el preso condenado a muerte
que no quiere la visita de su madre
porque fue quién no la educó
para evitar el cadalso.

Demasiados fantasmas he acumulado desde 1989.
Y a veces me alcanzan en plena maratón
y no sé qué cara ponerles
porque no son bien recibidos nunca.

La música me acompaña cuando no llevo los cascos
porque es la banda sonora que va haciendo
mi vida un poco más tangible.
Los viajes me hacen rebobinar las cintas
del paiasaje, pero no me gusta que mi casa
ya no lo sea, mientras que considero sweet home
al que no debería serlo, y por eso, recurro
a la decoración.

Al final es mejor no seguir acumulando trastos
para facilitar el traslado cuando llega la mudanza,
aún no he logrado aplicarlo al alma.


http://worlderlenmeyer.blogspot.com.es/2013/06/simple-facts.html

jueves, 30 de mayo de 2013

Bordes que lindan con el abismo. (de Lunáticas mujeres circulares)

Ser fiel a uno mismo puede tener altos costos,
lo que no se puede es evitarlo 
si a uno le toca ese destino,
malabares existenciales para no eludir verdades que nos atraviesan,
intensas intimidades, 
bordes que lindan con el abismo, 
el propio, el del otro, el real, el fantaseado...
bordes que lindan con la locura,
la propia, la del otro, la real, la fantaseada...

Días sin horas, horas sin tiempo, momentos que se eternizan solos,
y la ineludible realidad de ser cuerpos encarnados en este plan, 
buscando cada uno formatos posibles, más o menos cómodos o incómodos,
cada cuál sabrá cuánto le caben las formas,

Plan Tierra, Agua, Aire y Fuego... 

Ayer llovió, hoy salió sol,
la vida misma 
sigue su curso...

http://mujerescirculares.blogspot.com.es/2013/05/bordes-que-lindan-con-el-abismo.html

miércoles, 17 de abril de 2013

"Hoy me gusta la vida mucho menos..."

Hoy me gusta la vida mucho menos... eso por no decir que hoy no me gusta la vida nada de nada, y eso que hoy brilla el sol y cantan los pájaros.
Hoy no estoy encantada de equivocarme, hoy estoy horrorizada de ello. Estoy asqueada de hacerlo una y otra vez. Estoy cansada, agotada, moralmente hundida y sin ganas de nada. No encuentro sentido a esta vida así, no consigo ver los motivos y los propósitos que me hagan seguir. Vivir así no es vivir, no es vida; es estar todo el día al borde de la angustia y la desesperación.
Y la culpa de estar así, de estar metida en este charco es mía, nada más que mía; por no parar esto a tiempo, por ser discreta y no hablar. Por hacerme la fuerte e intentar gestionar yo sola esta situación, por ser cobarde y tener miedo. Por dejarme manipular y presionar, y entrar en el juego; un juego en el que no tengo el control porque es difícil tenerlo cuando en ese juego no hay reglas; sólo artimañas y trampas.

"Hoy me gusta la vida mucho menos..." pero César Vallejo me gusta mucho más.

Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tanta vida y jamás!
¡Tantos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.

Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél;    una frente ésta, aquélla...    
Y repitiendo:
¡Tanta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tantos años y siempre, siempre, siempre!

Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi,  por  no  llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tanta vida y jamás! ¡Y tantos años,
y siempre, mucho tiempo, siempre, siempre!